top of page

Alerta de plagas y enfermedades

Es una herramienta proactiva que integra modelos de plagas y enfermedades con datos meteorológicos en tiempo real para alertar sobre riesgos de brotes. Permite a los agricultores actuar de forma preventiva, reduciendo pérdidas de rendimiento y costos de tratamiento.

Es una herramienta proactiva de gestión de riesgos diseñada para proteger el rendimiento de los cultivos mediante la integración de modelos científicos del ciclo de vida de plagas y enfermedades con datos meteorológicos en tiempo real. El sistema envía alertas oportunas a los agricultores cuando las condiciones meteorológicas locales suponen un alto riesgo de brotes, lo que les permite tomar medidas preventivas antes de que se produzcan daños significativos. Mediante el seguimiento de variables clave como la temperatura, la humedad y las precipitaciones, la aplicación predice la aparición y el desarrollo de amenazas críticas, transformando el control de plagas de una tarea reactiva a una estrategia proactiva basada en datos que reduce la pérdida de rendimiento y minimiza los costes de tratamiento.

Producción y almacenamiento de agua y Eficiencia en el uso de agua

Eje temático:

Norte

Región:

300 - 400

Precipitación (mm):

Baja

Dificultad de aplicación:

1, 2, 6, 8, 5, 10, 13, 15, 14, 12 y 17

ODS impactados:

Elétrica

Energía utilizada:

70 - 90

Eficiencia (%):

Urbano/Rural

Sector:

Reduce drásticamente el uso de pesticidas: Al alertar a los agricultores sobre el riesgo de un brote, permite tomar medidas precisas y específicas en lugar de pulverizaciones rutinarias a gran escala. Esto minimiza la cantidad total de productos químicos utilizados. Protege la biodiversidad: Un menor uso de pesticidas implica un menor daño a los insectos beneficiosos (como las abejas), las aves y los organismos vitales del suelo, preservando así la salud del ecosistema de la explotación. Previene la contaminación del agua: El uso de menos productos químicos reduce significativamente el riesgo de vertido de pesticidas a ríos, lagos y aguas subterráneas, protegiendo así la vida acuática. Reduce la huella de carbono: Reduce el consumo de energía y las emisiones asociadas con la fabricación y el transporte de pesticidas.

Impacto ambiental esperado:

Sin costo

Valor estimado:

bottom of page